
Nuestro nombre revela un aspecto del ministerio de CRISTO en nuestras vidas. Creemos que El puede suplir y calmar cualquier necesidad. El desea utilizarnos como canales de bendición. El es la fuente.
El es el TODO. Cristo promete que El puede calmar la sed de todos los que a El se acercan. "El que beba del agua que YO le daré, nunca volverá a tener sed" (Juan 4:14). "El que cree en MI, nunca tendrá sed" (Juan 6:35). "Si alguien tiene sed, venga a MI, y el que cree en MI, que beba" (Juan 7:37). Esto ha sido una experiencia común en nuestras vidas. Este es el regalo que Cristo nos ha dado y deseamos compartirlo con todos.
DIOS NOS HA LLAMADO A SERVIRLE. Lo vemos como un privilegio. No tenemos el deseo de edificar una Iglesia para nuestra propia gloria. Lo que más anhelamos es poder establecer el REINO DE DIOS en nuestra ciudad. Sentimos que Dios nos ha colocado en el sur-este de Caracas. Esto no excluye el resto de la ciudad. Deseamos influenciar, juntamente con el Pueblo de Dios, todo la ciudad, el país y el resto del mundo. Ese es el llamado que Cristo nos hizo: "Id por todo el mundo, compartiendo el mensaje de esperanza y salvación..." (Mateo 28:20). Esta es nuestra mayor responsabilidad y lo hacemos conscientes del alcance que esta tarea tiene. Dios ha colocado a cada uno de sus hijos en la Iglesia , de tal manera que sean de bendición los unos a los otros. Dios nos ha dotado con habilidades espirituales para ser instrumentos de ánimo y edificación. Eso es vital en nuestra Iglesia. Cada uno es edificado y edifica a otros. De esta manera todos nos nutrimos en el amor de Dios bajo Su dirección. El ministerio de la Enseñanza de la Palabra de Dios es algo VITAL en la vida y desarrollo de cada uno de nosotros. Desde los niños, pasando por los jóvenes hasta los adultos, recibimos las verdades de la Palabra de Dios: la Biblia. Esto lo hacemos, no sólo en el tiempo donde nos reunimos como Iglesia, sino durante la semana en grupos donde se estudian y aplican estas verdades. Queremos ser una Iglesia BASADA en la PALABRA DE DIOS.
Deseamos poder atender las necesidades integrales de las personas. Ofrecemos apoyo espiritual por medio de la oración, consejo y estímulo mutuo. Es un privilegio el poder respaldarnos en los momentos difíciles. Como Iglesia tratamos de que las cargas sean compartidas y las bendiciones multiplicadas. JUNTOS NOS APOYAMOS EN EL PODER DE DIOS!!!
De igual manera queremos ADORAR a Dios como El lo desea: "En espíritu y sinceridad..." Vemos la adoración no como un fin, sino como el medio para poder expresar a Dios lo que sentimos por El. La promesa es que El se manifiesta en medio del pueblo que le exalta y reconoce como EL ÚNICO DIOS . Todos participamos en el canto, adoración espontánea, testimonios, etc. El Espíritu Santo se muestra con PODER.
