Salmos 1 – Análisis 1


Según el testimonio de las mismas Escrituras, los salmos son canciones espirituales que tenemos que cantar (Col. 3: 16). Los salmos también son considerados Palabra de Dios y forman parte de canon bíblico (2 Ti. 3: 16).  Los apóstoles usaron ampliamente los salmos mientras predicaban el evangelio (Hch. 1: 20; 2: 25-28) y en especial, lo usaron para probar que el Mesías fue mencionado por David en sus cantos.

Según la tradición, los salmos, fueron escritos en su mayoría por el rey David. Él es llamado “el dulce salmista de Israel” (2 S. 23: 1).  Los salmos aluden a la complejidad de la vida humana con todos sus matices. Fueron utilizados por los salmistas para alabar a Dios, para expresar los sentimientos más profundos de su corazón y para la instrucción del pueblo.

El libro de los salmos está formado por 5 libros. Del libro  1 elegimos 6 salmos que vamos a enseñar las próximas semanas.

El salmo 1 es un salmo de instrucción  y muestra un contraste claro entre el hombre justo y el hombre malo.  Presenta al ser humano ante dos realidades: La de la vida y la muerte, la bendición y la maldición, la salvación y la condenación.


 

Este salmo es una invitación a elegir una vida centrada en la voluntad de Dios

salmo1

 

  • Valores de la persona justa (1-3)

 

  1. La persona justa es una persona que disfruta la bendición de Dios en toda su plenitud.
  • Es bienaventurado; alcanza la mayor suma de felicidad debido a su fidelidad y consagración de su vida a Dios.
  • Tiene una existencia sólida, firme, que resiste los embates de la vida.
  • A esta persona todo le sale bien, tiene éxito en la totalidad de su vida y hasta el final de sus días (Sal. 92: 12-15)
  1. Esa vida plena es posible porque desarrolla un estilo de vida que rechaza abiertamente el pecado:
  • No se adapta a los valores de este mundo (Ro. 12: 2)
  • No tienen las conductas pecaminosas típicas de los hombres malos (Ro. 1: 29-30)
  • No establece relaciones íntimas con las personas que rechazan abiertamente a Dios (Sal. 26: 4-5; Prov. 4: 14-15; 2 Co. 6: 14-18).
  1. La persona justa es afortunada porque todos sus valores tienen su fundamento en los principios que surgen de la Palabra de Dios (Pr. 1: 7)
  • Esta persona ama la Palabra de Dios y tiene un compromiso con aprenderla, obedecerla y enseñarla (Esd. 7: 10)
  • La meditación de la Palabra de Dios es para el hombre justo una actitud permanente de su vida. Intencionalmente busca descubrir la voluntad de Dios (Jos. 1: 8; Sal. 119: 97)
  • Esta forma de vida meditativa apunta hacia una relación íntima y significativa con Dios: Paz profunda, experimentar su amor, disfrutar su compañía,  sabiduría divina, transformación del carácter, sensibilidad a la voz de Dios.

 

  • Los valores de la persona malvada (llámese inicua, depravada, pecadora)(4-5)

salmo1(2)

 

  1. La persona malvada tiene una existencia efímera, son pajas arrastradas por el viento.
  • Su vida es superficial y caracterizada porque no tiene ni rumbo ni dirección.
  • Son vidas inestables: porque son incrédulos a la verdad, cualquiera corriente se los lleva, no saben lo que quieren hacer con su vida. Son impresionables, su insatisfacción los lleva a ser susceptibles a cualquier engaño.
  1. La persona malvada tiene asegurada su condenación eterna:
  • Para ellos no existe la posibilidad de victoria. Su fracaso es inevitable.
  • Su juicio es culpable y serán condenados a la perdición eterna (Ro. 1: 18-32; 6: 23).

 

  • Conclusión:

 

  1. Dios aprueba, cuida, protege el camino y el final de la vida de los justos y garantiza su éxito.
  2. La vida de los malvados se va desvaneciendo, disipando hacia una muerte lenta pero segura.
  3. Elige hoy entre la vida y la muerte, el bien y el mal, la bendición y la maldición (Leer Dt. 30: 15-20)

Pr. Aner González

28 de mayo de 2015

 

Descarga: Salmo1


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Un comentario en “Salmos 1 – Análisis

  • Gilberth Rodriguez

    Muy especial saber lo que Dios quiere decirnos en su palabra, y con palabras tan sencillas darnos a conocerla, muy bueno, sigan de esta manera trasmitiendo y compartiendo estas hermosas escrituras, realmente nos bendicen y son refrigerio a nuestros huesos decía el salmista, me suscribí porque quiero seguir recibiendo estas enseñanzas. Jesucristo vive!